La primavera no es solo una estación; en el mundo de las bodas, es una promesa de renovación y luz. Tras el invierno, la naturaleza despierta con una fuerza imparable, ofreciéndonos una paleta de colores y una variedad de especies que son un auténtico regalo para los sentidos.

Si te casas en los próximos meses, prepárate: las posibilidades son infinitas.
Colores vibrantes: Adiós al minimalismo frío
Esta temporada, la tendencia se ha marcado con el blanco monocromático, pero la primavera nos permite abrazar la alegría con color. En nuestro taller estamos viendo cómo los tonos corales, amarillos limoncello, fucsias vibrantes y azules cielo se mezclan para crear ambientes llenos de vida.
- Paletas complementarias: Mezclar melocotón con lavanda o amarillo con azul empolvado crea un contraste moderno y sofisticado.
- El poder del verde: El verde brote de la primavera actúa como el marco perfecto para que los colores de las flores destaquen con luz propia.

Joyas botánicas de la temporada
La primavera nos permite trabajar con flores que tienen una personalidad única y que solo están en su máximo esplendor durante unas semanas al año:
- Peonías: La reina indiscutible por su fragancia y sus infinitas capas de pétalos.
- Ranúnculos: Delicados, románticos y disponibles en los colores más intensos que puedas imaginar.
- Lathyrus (Guisante de olor): Aportan ese movimiento orgánico y un aroma que enamora a cualquier invitado.
- Tulipanes franceses: Elegancia pura en tallos largos y sinuosos.


Posibilidades infinitas: Del ramo al banquete
En Hortensia Arte Floral aprovechamos la versatilidad de esta estación para diseñar desde ramos de novia «recién recogidos del campo» hasta instalaciones suspendidas que parecen nubes de color. La clave de una boda primaveral exitosa es la frescura y el movimiento; que la decoración no parezca estática, sino que parezca que está creciendo dentro de la celebración.
Ya sea en un jardín abierto o en un salón acristalado, la primavera nos permite jugar con la altura y la densidad, integrando elementos frutales (como cítricos o bayas) para un toque extra de frescura.