El maravilloso mundo de las hortensias

El maravilloso mundo de las hortensias

Las hortensias son las flores que nos definen por dos motivos, el primero porque es el nombre de la fundadora y creadora de nuestra floristería Hortensia Arte Floral y dos, porque toda su simbología nos ha marcado en nuestra trayectoria, ¿cómo? Sigue leyendo. 

El nombre científico de la hortensia es Hydrangea macrophylla, que alude a sus grandes hojas, aunque existen unas cien variedades distintas y su nombre común, es más conocido.

Hydrangea proviene del latín y es una palabra formada por dos, hydro (agua) y angeion (vaso), lo que se traduce en "bebedora de agua", lo que es totalmente cierto tanto por sus necesidades de riego, como por su ubicación territorial. Son una señal de que hemos llegado al Norte, ya que se extienden en Europa desde la fachada Atlántica de Portugal, norte de España a Países Bajos ( e Islas Británicas), donde el clima es especialmente favorable con temperaturas templadas, estables y relativa alta humedad. No obstante, son originarias de Japón y Extremo Oriente. 

Nos hemos encontrado con numerosas leyendas realizando este post sobre el origen del simbolismo de las hortensias, entre las que hemos elegido las dos más extendidas: 

La primera cuenta que el Rey de Francia Luis XIV, conocido como el Rey Sol, gran amante del lujo y la opulencia, quería flores nuevas para los jardines de sus palacios, sobre todo para el de Versalles, donde trasladó su corte. En esa búsqueda de flores, mandó una expedición a Brasil y tierras tropicales del sur de América. Entre la tripulación de la expedición se coló una mujer disfrazada de hombre ejerciendo de grumete, que no lograba hacer bien sus tareas forzadas por su complexión, siendo así el centro de toda burla. Finalmente fue descubierta y al llegar de regreso a Francia, el capitán le comunicó lo sucedido al rey, quien insistió en conocer a la mujer que había desafiado todas esas vicisitudes del viaje. Entonces, en honor a la grumete de nombre Hortense, el rey bautizó a una de las flores que acababan de traer. 

La segunda leyenda se mezcla, ya que unos atribuyen el nombre de hortensia a Hortense Lepante, una dama francesa del Siglo XVIII que viajó a Japón y trajo consigo la planta. Mientras que otros, relacionan el nombre con el naturalista francés Philibert Commerson (1727-1773), quien traería la planta a Europa y la bautizaría en honor de la matemática Jean-André Lepaute como "Lepautia o Pautia caelastina", pero finalmente cambiaría el nombre a Hortensia, al ser esta planta una "flors hortorum" , es decir, "flor de los jardines". 

Sea como fuere, es una planta cuya floración se relaciona con coraje, valentía, éxito en el emprendimiento y la delicadeza. Características que quien conoce a Hortensia, sabe que tiene. Además, se relaciona con la abundancia, debido a la cantidad exuberante de flores que produce y su forma redonda tan generosa, por lo que regalar hortensias es sinónimo de buenos deseos y prosperidad.  

En cuanto sus cuidados, ¿Qué tipo de tierra necesitan? ¿Cómo influye en el color de las flores?

Las hortensias son arbustos caducifolios, que pierden sus grandes hojas de bordes aserrados durante el invierno. En jardines, se expanden como setos, pudiendo alcanzar hasta el metro y medio de altura. 

Es una planta acidifolia o propia de suelos ácidos. La falta de esta acidez provoca amarilleo en las hojas. Para conseguir acidificar el sustrato, si nuestra tierra no lo es, podemos usar tierra acida, turba rubia, tierra de castaño o brezo y como extras, podemos añadir corteza de pino y quelatos comerciales de hierro. 

Las flores están agrupadas en grandes ramilletes que en su primera fase son verdes y luego sus brácteas viran a tonos rosas, incluso fucsias, blanco o azul, siendo su floración en los meses de primavera y verano. 

Una variedad rosa o blanca no podrá dar flores azules, sin embargo, una variedad azul si no tiene tierra ácida, si puede dar flores rosas. Para ello añadiremos los mencionados quelatos, que se comercializan como azuladores de hortensias.

El tipo de tierra y el pH condiciona en gran medida el color de las flores. 

Las flores que produce la hortensia tienen largos tallos que pueden ser cortadas y empleadas en ramos de mano, centros como nuestros cajones Morris, ramos de novia, así como en centros de flores secas, al dejarlas secar con poca luz y colgadas boca abajo. Además, son una de las flores que mejor quedan preservadas, ya que aceptan muy bien el tratamiento para ser conservadas con todo su esplendor. 

¿Cómo regar y cuanta luz necesitan?

Las hortensias necesitan tener la tierra siempre húmeda, sobre todo en verano, ya que las altas temperaturas las deshidratan con facilidad y provocan que la floración sea más corta y menos intensa. Incluso para aquellas que están en maceta, se podría colocar un plato con agua en la base para mantener la hidratación constante. 

Necesitan mucha luz pero hay que tener en cuenta nuestra zona geográfica, ya que no se dará igual en la Comunidad de Madrid, que Andalucía o Asturias. En nuestra zona, Alcalá de Henares y Comunidad de Madrid, deben colocarse en lugares frescos, de sombra en verano y sol en invierno. 

¿Cómo podar las hortensias? 

Siempre al final del otoño o en invierno, una vez que ha cesado la floración. Podemos hacer la poda en dos fases: 

Poda de las flores: se retiran las flores secas o incluso se pueden cortar antes, si se quieren secar sin que pierdan del todo su color. 

Poda de formación: se podan las varas o tallos que han dado flores ese año, a tres nudos o codos por encima de la tierra. Los nuevos brotes que ha dado lugar a esa planta ese año, pero que no han florecido, no se podan ya que de ellos saldrán las flores nuevas la próxima primavera. Es importante aprovechar la poda para limpiar las ramas secas de la planta, los posibles chupones y retirar las ramas que nos distorsionen la forma que queremos de la planta.

Esas estacas o ramas que hemos cortado nos pueden servir como esquejes, para multiplicar nuestras plantas, poniéndolas en tierra y añadiendo algún preparado que favorezca el enraizamiento. Otra forma más común de multiplicar las hortensias, es por el procedimiento de división de mata, sacando dos pies de la planta originaria. 

 ¿Cómo abonamos?

Al igual que el sustrato, existen abonos específicos para hortensias, donde se detalla la cantidad y época en que se debe aplicar, según el compuesto y estado vegetativo de la planta. Es decir, según la estación del año y si la planta está brotando o en floración, usaremos un abono u otro. 

Desde finales de otoño y fin de la floración, hasta finales de marzo dejamos reposar la planta sin abonos. 

Durante el crecimiento de las hortensias, estas necesitan una cantidad de nitrógeno, por lo que se recomienda un abono equilibrado que tenga, además de nitrógeno, fósforo y potasio a pares iguales. 

Para abonar mientras que la hortensia está en floración o a punto, tomaremos el mes de abril como referencia para aportar un abono que refuerce la floración y más adelante podemos introducir y completar el abono con nutrientes esenciales que mejoren las defensas naturales de la planta, como un medio de control de plagas y enfermedades de tipo preventivo. 

Esperamos que con todos estos conocimientos, disfrutéis de las hortensias tanto como lo hacemos nosotras.