Historia de la corona de Adviento

Historia de la corona de Adviento

Todo el mundo conoce las Coronas de Adviento que , antes y durante la Navidad, adornan las puertas de nuestras casas. Es una decoración imprescindible en estas fechas que consiste en un circulo entrelazado de ramas (tradicionalmente pino o abeto) de eucalipto, roble, ruscus... y adornos varios. Embellecen también nuestros salones y nuestras mesas engalanadas en Nochebuena o fin de año y, en ese caso, les acompañan cuatro, o en ocasiones, cinco velas que aportan su luminosidad a la composición. 

Aunque actualmente su aparición se rija por el calendario y la ideología cristiana, su origen es pagano y perpetúa un rito con raíces muy antiguas. Como costumbre invernal, el uso de guirnaldas fue frecuente en la antigua Roma, donde el intercambio de regalos formaba parte de las celebraciones de Año Nuevo, que se daban entre el 31 de diembre y el 4 de enero. Originalmente se regalaban ramitas de hojas perennes (símbolo de la vida) para desear salud. Estas ramitas pronto adquirieron la forma de un anillo o guirnalda, al igual que las coronas de victoria de las batallas. Los latinos, de los que hemos heredado tanto, según los estudiosos, las habrían empezado a usar tambien en las puertas como simbolo de estatus.